A la hora de hacer un recorrido por la provincia de Salamanca, hay que saber que esta provincia castellana es mucho más que su icónica capital universitaria. Más allá de la ciudad homónima, se extiende un territorio lleno de pueblos con historia, arquitectura tradicional y paisajes naturales únicos. Estos pueblos de Salamanca, en los que degustar como en ningún otro sitio la rica gastronomía tradicional castellana, conservan una identidad propia marcada por siglos de tradición.
Por ello, en caso de querer realizar un itinerario para visitar uno o varios de los pueblos más bonitos de Salamanca, hay que saber cuales elegir. Algunos conservan trazados medievales perfectamente definidos, otros sorprenden por su relación con el arte popular o por su integración con la naturaleza. La arquitectura de piedra, las plazas porticadas y las iglesias, de distintos estilos arquitectónicos, forman parte del paisaje habitual. De igual manera, muchos de estos destinos se encuentran en entornos naturales privilegiados, como la Sierra de Francia o las riberas del río Tormes.
Este artículo propone un paseo por algunos de los pueblos más bellos de la provincia de Salamanca, detallando el atractivo en cada uno de ellos. La idea es ofrecer una guía práctica para organizar una escapada completa, conociendo su patrimonio y descubriendo sus rincones más auténticos.
La Alberca

La Alberca es uno de los pueblos más reconocidos de la provincia de Salamanca y una referencia del turismo rural en España. Declarado conjunto histórico, destaca por su arquitectura tradicional de entramado de madera y piedra. La Plaza Mayor es el corazón del pueblo, un punto de encuentro rodeado completamente por edificios históricos, donde se respira la esencia serrana desde el primer momento.
Entre los lugares básicos que ver en La Alberca se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo con interesantes piezas artísticas entre las que destaca un púlpito de piedra granítica con relieves de policromo. También merece atención la Casa Museo Satur Juanela, que permite conocer cómo era la vida tradicional en la zona. El entorno natural es otro de los grandes atractivos de La Alberca, al situarse en la Sierra de Francia, siendo de esta forma un punto de partida perfecto para multitud de rutas de senderismo y paseos por la naturaleza.
Ciudad Rodrigo

Ciudad Rodrigo es una localidad que destaca por su imponente conjunto histórico y su carácter monumental. Este pueblo, rodeado por una muralla, ofrece un recorrido por siglos de historia en cada una de sus calles. El casco antiguo es un entramado de calles en los que palacios, iglesias y plazas reflejan su pasado estratégico.
Uno de los principales puntos de interés es la catedral de Santa María, con una mezcla de estilos románico y gótico que domina el perfil urbano. La Plaza Mayor porticada es otro lugar imprescindible para detenerse, con construcciones como el Ayuntamiento, la casa-palacio del marqués de Cerralbo y la Antigua Audiencia de Ciudad Rodrigo, tres edificios con un marcado estilo renacentista. Además, Ciudad Rodrigo también destaca por su ambiente, ya que a lo largo del año acoge distintos eventos y celebraciones que atraen visitantes de toda la región.
Mogarraz

Mogarraz es uno de los pueblos más singulares de la provincia de Salamanca gracias a su fuerte identidad cultural. Este pueblo, situado en plena Sierra de Francia, llama la atención por su arquitectura tradicional y por un proyecto artístico único que marca su imagen. Sus calles de piedra, flanqueadas por casas de piedra con balcones de madera crean un ambiente íntimo y acogedor.
Uno de los elementos más llamativos de Mogarraz son los retratos que decoran las fachadas de las viviendas. Estas imágenes representan a antiguos habitantes del pueblo, formando parte de un proyecto artístico que recupera la memoria de generaciones pasadas. Además, la iglesia parroquial y la Plaza Mayor completan los puntos de interés de un recorrido que sorprende por su originalidad. El entorno natural de Mogarraz añade valor a la visita, porque como sucede con otros pueblos de la Sierra de Francia, varias rutas parten hacia paisajes en los que degustar vistas panorámicas y el silencio característico de la zona.
Miranda del Castañar

Miranda del Castañar es una de las villas medievales mejor conservadas de la provincia de Salamanca. Esta villa, rodeada por una muralla completa, marca una silueta que destaca sobre el paisaje de la Sierra de Francia. Al acceder al interior del recinto amurallado se realiza un viaje en el tiempo, con calles estrechas, construcciones de piedra y un trazado urbano que mantiene intacta su esencia histórica.
En este centro histórico se sitúan los principales lugares que ver en Miranda del Castañar. El castillo, situado en uno de los extremos del pueblo, refuerza el carácter defensivo de la villa, mientras que la Plaza Mayor, sencilla y tranquila, contrasta con su diseño. La iglesia parroquial y las casas tradicionales completan un recorrido donde cada elemento forma parte de un conjunto armónico. El entorno natural, tal y como ya hemos comentado, es otro de los grandes atractivos de estos pueblos.
Ledesma

Ledesma es una localidad con un marcado carácter histórico situada a orillas del río Tormes. Su origen medieval se percibe en el trazado de sus calles, así como en la belleza de su arquitectura de piedra. Ledesma sorprende por su riqueza patrimonial y por su entorno natural, que aporta un atractivo adicional a la visita.
Uno de los principales puntos de interés es el puente medieval sobre el río Tormes, una de las imágenes más fotografiadas del pueblo. Por otro lado, destaca la iglesia de Santa María la Mayor de estilo gótico y el castillo de Ledesma, la Fortaleza, con sus grandes torreones defensivos. El entorno de Ledesma ofrece excelentes miradores y zonas para el paseo junto al río, espacios permiten disfrutar del paisaje y desconectar.