Mallorca se ha posicionado como uno de los destinos ciclistas más importantes de España, incluso de toda Europa, gracias a una combinación perfecta entre un clima suave, carreteras bien asfaltadas y una gran diversidad de paisajes. La isla ofrece distintas rutas para todos los niveles, desde recorridos suaves por la costa hasta exigentes ascensos de montaña, adaptándose de esta manera tanto a ciclistas amateurs como a profesionales. La posibilidad de pedalear en Mallorca permite disfrutar de unas vacaciones en el Mediterráneo desde una perspectiva activa y auténtica.
Por eso mismo, en este sentido y para vivir esta experiencia al máximo, escoger un alojamiento adaptado al ciclista marca una gran diferencia. El Reverence Life Hotel destaca como una opción adecuada de alojamiento para ciclistas en Mallorca que buscan confort y servicios especializados. Este hotel, un hotel Adults Only de 4 estrellas, se sitúa estratégicamente cerca de la Serra de Tramuntana, uno de los grandes atractivos ciclistas de la isla. Además, cuenta con un spa y una zona wellness de alto nivel, complementos pensados para la recuperación tras largas jornadas sobre la bicicleta.
El Reverence Life Hotel reabrirá sus puertas el 27 de marzo de 2026, coincidiendo con el inicio de la Semana Santa, una de las mejores épocas del año para practicar ciclismo en Mallorca. La reapertura en esta época del año lo convierte en la mejor opción para quienes planifican hacer las mejores rutas ciclistas en Mallorca durante la primavera. A continuación, veremos en profundidad qué motivos hacen de Mallorca la opción más interesante para una experiencia turística sobre dos ruedas.
Clima y temporada: ¿Por qué Mallorca es una etapa fundamental para el ciclista?

Uno de los grandes motivos por los que Mallorca es considerada un paraíso ciclista es su clima. La isla de Mallorca disfruta de temperaturas suaves durante gran parte del año, lo que hace que la práctica del ciclismo se pueda realizar incluso en meses en los que otros destinos europeos resultan poco cómodos. De forma concreta, la primavera y el otoño son especialmente populares entre ciclistas, ya que combinan buen tiempo con menor afluencia turística, haciendo que las carreteras estén más libres de tráfico, y el desgaste por el calor sea menor.
Durante estos meses, las temperaturas oscilan entre los 15 y los 25 grados, condiciones perfectas tanto para entrenamientos largos profesionales, como para rutas de montaña. Además, la isla da la posibilidad de pararse a observar un paisaje único con un sinfín de miradores sin las incomodidades del calor extremo. Esto explica por qué incluso algunos equipos profesionales eligen Mallorca como destino de preparación antes de la temporada de competiciones.
Por otro lado, el invierno mallorquín también resulta atractivo para ciclistas que buscan huir del frío de sus países de origen. Aunque los días son más cortos, las condiciones siguen siendo favorables para rodar con comodidad. El verano, por su parte, es una opción para rutas más cortas, dada la afluencia turística y el calor, que en días concretos puede ser alto. En general, esta versatilidad climática convierte a Mallorca en un destino ciclista prácticamente para todo el año, algo difícil de encontrar en otros lugares del Mediterráneo.
Las mejores rutas que hacer en bici en Mallorca
Mallorca ofrece un sinfín de rutas ciclistas atractivas en el Mediterráneo, gracias a su diversidad paisajística, su buena red de carreteras secundarias y una orografía que se adapta a distintos niveles. En la isla se pueden hacer ascensos de montaña, recorridos más suaves entre campos y costa o incluso excursiones entre distintas localidades. A continuación, se presentan varias rutas especialmente destacadas por su interés deportivo y paisajístico.
La Serra de Tramuntana, un icono del ciclismo en Mallorca

La Serra de Tramuntana es uno de los grandes símbolos del ciclismo en Mallorca, un auténtico reto para los amantes de la bicicleta. Declarada Patrimonio de la Humanidad, esta cadena montañosa ofrece varios de los puertos más conocidos y exigentes de la isla, con ascensos como Sa Calobra, Puig Major o Coll de Sóller. Rodar por la Serra de Tramuntana no es solo un desafío físico, sino también una experiencia visual incomparable, con carreteras que serpentean entre montañas, acantilados y vistas al mar.
- La ruta de Sa Calobra es, sin duda, la más conocida y deseada por ciclistas de todo el mundo. Esta ruta es un ascenso destaca por sus curvas cerradas, su trazado perfectamente integrado en la montaña y un desnivel constante que pone a prueba la resistencia. El recorrido hasta el Coll dels Reis ofrece una combinación técnica, ritmo y concentración, ofreciendo una experiencia intensa y muy gratificante.
Cap de Formentor, ciclismo entre mar y acantilados
La ruta discurre del Cap de Formentor transcurre por el extremo norte de la isla, recorriendo la costa en dirección a uno de los enclaves más icónicos de la isla, el faro del Cap de Formentor. Se trata de un recorrido exigente por sus continuos sube y baja, pero, visualmente espectacular, lo que hace que el visitante descubra un paraje mágico en cada cambio de rasante. Las vistas al mar, los acantilados y la sensación de aislamiento convierten cada kilómetro en una experiencia distinta, pensada para quienes buscan combinar esfuerzo físico y paisaje.
Ruta de pueblos tradicionales entre Andratx y Banyalbufar

Dentro de la zona de la Serra de Tramuntana hay un singular recorrido costero que enlaza varios pueblos tradicionales a través de carreteras estrechas y poco transitadas. Este recorrido, con un perfil que puede definirse como rompepiernas, está formado por desniveles constantes, lo que lo hace perfecto para trabajar la resistencia y los cambios de ritmo. Además, el entorno natural y el paso por zonas poco masificadas aportan un atractivo especial a la ruta.
Ruta entre Llucmajor y el monasterio de Cura
Una ruta de entrenamiento para quienes buscan un ascenso sostenido sin la dureza extrema de la alta montaña es la que parte de Llucmajor con el objetivo de alcanzar el monasterio de Cura. Este camino que asciende hasta este mítico monasterio de Cura, situado en el macizo de Randa, ofrece pendientes constantes, más cómodas que en otras zonas de la isla, acompañadas de buenas vistas del interior de la isla. Se trata de una opción equilibrada para entrenamientos de nivel intermedio.
Ruta entre Alcudia y Artà por el interior

Además de la zona de costa, la isla cuenta con rutas por su interior que atraviesan zonas rurales, campos agrícolas y pequeñas localidades. En este caso, la ruta conecta el norte y el nordeste de Mallorca, con un recorrido entre Alcudia y Artà en el que predomina el terreno ondulado, con zonas para rodar a buen ritmo y acumular kilómetros. Se trata de una opción adecuada para sesiones largas, con menor tráfico y un entorno tranquilo que favorece la continuidad del pedaleo.
Infraestructura ciclista con servicios especializados
Además de por su variedad de rutas ciclistas, la isla de Mallorca es un destino pensado para el ciclista por contar con una infraestructura muy desarrollada, pensada para recibir a miles de ciclistas cada año. A lo largo de la isla es posible encontrar multitud de tiendas de alquiler de bicicletas (bicicletas de alta gama, bicicletas de montaña, bicicletas eléctricas), así como servicios especializados como talleres o guías de asistencia, formando un ecosistema sobre dos ruedas que conecta toda la isla. Esto facilita tanto viajar sin bicicleta propia, como encontrar soluciones rápidas ante cualquier imprevisto.
Además, muchos alojamientos están adaptados a las necesidades de los ciclistas, como el Reverence Life Hotel, ofreciendo espacios para guardar bicicletas, zonas de limpieza, etc. De igual forma, los restaurantes y bares cuentan con menús orientados a las actividades de turismo activo, que sirven para recuperar energía durante la jornada de ciclismo, o, al finalizar una ruta. Esta atención al detalle mejora notablemente la experiencia del viajero y demuestra la importancia del ciclismo dentro del turismo mallorquín.
Por otro lado, la señalización de rutas y la presencia habitual de ciclistas en carretera generan un entorno seguro y respetuoso en el que los conductores están acostumbrados a compartir la vía. La gran cantidad de carreteras secundarias hace que pedalear en Mallorca sea una experiencia cómoda y agradable, incluso para quienes no tienen mucha experiencia previa.
Ciclismo, descanso y bienestar, el equilibrio perfecto en Mallorca
El ciclismo en Mallorca no se limita solo a la actividad física, sino que se complementa con una oferta de descanso y bienestar de gran nivel. Tras una jornada intensa sobre la bicicleta, la isla tiene múltiples opciones para la recuperación, con spas y otros espacios dedicados al relax. Este equilibrio es clave para quienes entrenan varios días seguidos. El concepto de vacaciones ciclistas ha evolucionado hacia una experiencia más completa, donde el cuidado del cuerpo es tan importante como el entrenamiento. Por esto mismo, un hotel como el Reverence Life Hotel, que cuenta con spa y zona de wellness para la recuperación, la relajación y la búsqueda del bienestar, es la opción más habitual entre aquellos ciclistas que quieren desconectar por completo durante sus vacaciones.
La fusión de deporte, naturaleza y bienestar hace de la isla un destino pensado por y para ciclistas que buscan algo más que rutas. Mallorca permite degustar el ciclismo de forma sostenible, cuidando el cuerpo y la mente, y transformando cada viaje en una experiencia completa sobre dos ruedas.