Los tiempos cambian constantemente y a pasos agigantados, con la creación de nuevos tipos de visados para entrar en un país. En este contexto, la visa de nómada digital se ha convertido una oportunidad para vivir en España mientras se trabaja. en remoto. España cuenta con esta modalidad específica para quienes desean residir en el país mientras mantienen una actividad laboral a distancia vinculada a empresas o clientes internacionales. El concepto, que se conoce popularmente como visa de nómada digital, forma parte de las medidas destinadas a facilitar la movilidad de trabajadores cualificados. Dicho de otra forma, no se trata de unas vacaciones prolongadas, sino de una vía legal para establecerse en el país y continuar trabajando.

El interés por esta opción está relacionado con la expansión del teletrabajo y con las posibilidades de organizar la vida profesional sin acudir diariamente a una oficina. España resulta atractiva por la variedad de ciudades, sus conexiones de transporte, la oferta cultural y los diferentes estilos de vida que permiten sus zonas; mientras algunas personas prefieren la actividad de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona; otras buscan el ambiente de ciudades medianas o localidades costeras. Sin embargo, escoger el destino es solo una parte de la planificación.

En este artículo, vamos a explorar este sistema, pensado principalmente para nacionales de países ajenos a la Unión Europea que pueden desarrollar su trabajo mediante herramientas digitales. La posibilidad de residir en España depende de acreditar una relación profesional válida, recursos económicos y otros requisitos administrativos, tal como explica Longobardo Pérez, un especialista a nivel de abogado de extranjería Madrid. De esta forma, tener un empleo remoto, por sí solo, no garantiza la aprobación.

¿Qué es la visa de nómada digital en España y para qué sirve?

La llamada visa de nómada digital recibe oficialmente el nombre de visado para teletrabajo de carácter internacional. Este visado permite a determinados ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea vivir en España y realizar su actividad profesional a distancia mediante ordenadores y otros medios de comunicación digital. Su finalidad es facilitar la residencia de personas cuyo trabajo sigue vinculado fundamentalmente al extranjero. Por eso, no debe confundirse con un permiso general para aceptar cualquier empleo en España ni con una estancia turística, que tiene condiciones y límites diferentes.

En este contexto, existen dos perfiles principales:

  • El primero corresponde a empleados contratados por empresas establecidas fuera de España, que pueden seguir desempeñando su trabajo desde territorio español si cumplen las condiciones exigidas. En este supuesto, la actividad laboral autorizada debe realizarse exclusivamente para empresas extranjeras.
  • El segundo incluye a profesionales independientes que prestan servicios a clientes internacionales. Para estos autónomos, la normativa admite cierta actividad profesional con empresas españolas, siempre que no supere el veinte por ciento del total. Esta diferencia es importante al valorar qué trabajos pueden mantenerse después del traslado.

El permiso permite establecer una residencia legal durante su periodo de vigencia y desarrollar el trabajo remoto autorizado sin tener que incorporarse a una empresa española. De este modo, una persona puede vivir en una ciudad española concreta, conocer otras zonas durante sus días libres y conservar su relación profesional internacional. Eso no significa que desaparezcan las demás obligaciones: trabajar desde España puede tener consecuencias fiscales y de Seguridad Social que deben analizarse según cada situación.

¿Quién puede solicitar la visa de nómada digital y cuáles son sus principales requisitos?

La visa de nómada digital está dirigida a profesionales cualificados de terceros países que mantienen una actividad real fuera de España. Para acceder, deben acreditar una titulación universitaria o formación profesional en los términos previstos, o bien una experiencia profesional mínima de tres años. Además, resulta fundamental demostrar que el trabajo puede realizarse a distancia, no basta con que una empresa permita ocasionalmente trabajar desde casa.

La empresa extranjera con la que se mantiene la relación debe acreditar una actividad real y continuada de al menos un año. En el caso de los empleados, se exige acreditar un vínculo laboral durante los tres meses anteriores a la solicitud y la autorización empresarial para teletrabajar. Para los profesionales autónomos, deben demostrarse relaciones mercantiles con una o varias empresas extranjeras durante ese mismo periodo, además de las condiciones en que se prestan los servicios.

Por otro lado, también hay exigencias económicas y personales. El solicitante principal debe acreditar recursos suficientes, con una referencia general equivalente al doscientos por ciento del salario mínimo interprofesional, y pueden añadirse cantidades si viajan familiares. Se requieren documentos de identidad, antecedentes penales y acreditaciones relativas a la cobertura sanitaria y la Seguridad Social.

¿Cómo solicitar la visa de nómada digital en España y cuánto tiempo permite residir en el país?

El procedimiento depende de dónde se encuentre la persona interesada. Quien reside fuera de España puede presentar la solicitud de visado ante la oficina consular española competente. En cambio, quien ya se encuentra legalmente en territorio español puede solicitar una autorización de residencia para teletrabajo internacional a través del procedimiento correspondiente. En ambos casos resulta fundamental preparar primero los documentos que acreditan identidad, actividad profesional, ingresos y cumplimiento de las condiciones exigidas.

Si cabe decir que las duraciones no son idénticas; el visado consular puede tener una vigencia máxima de un año, o inferior cuando el periodo de trabajo previsto sea más corto. La autorización inicial de residencia, por su parte, puede alcanzar tres años, siempre que se reúnan las condiciones necesarias. Tras esto, es posible solicitar renovaciones por periodos de dos años si continúa cumpliéndose lo exigido.

Eso sí, antes de iniciar los trámites, conviene comprobar si los documentos deben apostillarse, traducirse o aportarse en un formato determinado, siendo también recomendable planificar cuestiones que no se resuelven únicamente con el visado: vivienda, inscripción administrativa, cobertura sanitaria, cotizaciones y posible residencia fiscal. La autorización migratoria no implica por sí sola un régimen fiscal especial ni exime de obligaciones tributarias. Una vez presentada la solicitud, deben seguirse las comunicaciones y requerimientos del organismo competente y evitar asumir que el permiso está concedido antes de recibir la resolución.