Grecia es uno de esos países que admiten muchas lecturas distintas, porque permite disfrutar de un viaje centrado en la gran herencia clásica, una escapada urbana por una ciudad como Atenas como eje, una ruta de monasterios, oráculos y teatros antiguos, o una mezcla de islas con ferris, pueblos blancos y playas volcánicas. Precisamente por esa variedad, organizar bien el itinerario es clave, ya que no es lo mismo improvisar varias paradas inconexas que escoger un circuito pensado para aprovechar los tiempos, enlazar destinos con sentido y entrar de verdad en el país. En este contexto es donde una agencia especializada como eGrecia puede aportar mucho más que una simple reserva de hoteles y vuelos, convirtiéndose en una forma perfecta para viajar a Grecia a través de una ruta con estructura, ritmo y contenido.

La empresa eGrecia se presenta como especialista en circuitos a Grecia y articula su oferta precisamente alrededor de opciones muy definidas. Por esto mismo, presenta una serie de posibilidades de viajes que sirven como base para distintos perfiles de viajero. Esa especialización resulta especialmente valiosa en un destino como Grecia, donde la logística entre zonas continentales e islas puede condicionar por completo la experiencia si no se plantea bien desde el principio.

En este artículo vamos a hablar de 3 de los mejores viajes a Grecia para descubrir los grandes destinos del país. De este modo, hay circuitos para quienes quieren entrar en la Grecia monumental y arqueológica, otros para quienes sueñan con el imaginario más reconocible de las islas griegas, y otros para quienes buscan una isla completa, con patrimonio, paisaje y gastronomía.

Atenas y un circuito cultural, la mejor ruta para descubrir la Grecia clásica

Para quien viaja a Grecia con la idea de encontrarse con los grandes nombres de la historia antigua, un circuito cultural por Atenas y sus alrededores es probablemente una de las opciones más completas. La base de este viaje está en Atenas, una ciudad donde la experiencia debe transcurrir con lugares que forman parte del imaginario universal: la Acrópolis, la roca sagrada que domina la capital, así como los barrios de Plaka, Anafiotika, Monastiraki o Thission, donde la ciudad clásica convive con la vida contemporánea, son básicos. Además, espacios como el Ágora Antigua, Kerameikos, el Odeón de Herodes Ático, el Areópago, el estadio Panathinaikó y varios de los grandes museos de la ciudad son lugares esenciales que ver.

Además de las visitas en la capital, el gran valor de un circuito cultural está en no quedarse solo en ella. Por ello, se puede hacer un recorrido en autocar por el Peloponeso, visitando algunos de los enclaves más emblemáticos del interior griego. En este sentido, aparecen lugares como el Canal de Corinto, Micenas con sus murallas ciclópeas, el teatro de Epidauro, célebre por su acústica u Olimpia, vinculada al origen de los Juegos Olímpicos. Tras esto, la ruta también debe parar en Delfos, tradicionalmente considerado el ombligo del mundo antiguo y Meteora, con sus monasterios alzados sobre enormes formaciones rocosas.Por otro lado, algunas actividades adicionales y complementarias que se pueden realizar pasan por un crucero en los que visitar Aigina, Poros e Hydra, un tour diario por Atenas con guía, o, una excursión a Cabo Sounion, donde se encuentra el legendario templo de Poseidón.

Mykonos y Santorini, el circuito para desconectar en las islas griegas

Si el circuito anterior representa la Grecia continental y monumental, un circuito por Mykonos y Santorini responde al viaje insular con el que sueñan muchísimos viajeros. En esta propuesta, el itinerario es sencillo, con tres noches en Mykonos y tres noches en Santorini, y un traslado en fast ferry entre ambas islas. El protagonismo en ambas islas no está en un recorrido arqueológico en profundidad, sino en dos espacios que resumen muy bien el imaginario más deseado del Egeo.

  • Mykonos es presentada como la “isla de los vientos”, con sus molinos del siglo XVI, sus playas y su ambiente cosmopolita. Además, la isla permite disfrutar de un sinfín de deportes acuáticos, así como de hacer una excursión para visitar Delos, uno de los grandes nombres del mundo antiguo insular.
  • Santorini se caracteriza por sus edificios encalados junto al mar, así como por sus atardeceres, como la puesta de sol en Oia. También se destacan lugares como la ciudad prehistórica de Akrotiri, la isla de Thirasia, Aspronisi y la caldera que define la personalidad volcánica del archipiélago.

Lo interesante de este circuito es que no intenta abarcar demasiadas islas, sino concentrarse en dos muy potentes y claramente complementarias para desconectar. Mykonos aporta luz y una energía más abierta al movimiento; Santorini añade relieve, paisaje volcánico y una atmósfera mucho más teatral.

Creta, un circuito para conocer la isla más completa de Grecia

Creta ocupa un lugar aparte dentro de cualquier viaje a Grecia porque no funciona como una isla más, sino casi como un mundo propio. Un circuito especial por Creta parte justamente de esa idea, con recintos arqueológicos, paseos en barco, paisajes naturales y gastronomía. Un viaje a Creta recorre algunos de los nombres más importantes de la historia clásica griega, como el palacio de Cnosos, Festos y el museo arqueológico de Heraklion. En el plano histórico, esa ruta incluye Heraklion, Chania y Rethymno, con sus barrios antiguos y sus puertos venecianos, además de Agios Nikolaos y su conocida laguna.

A esto se añaden lugares concretos que enriquecen mucho el circuito, demostrando que Creta es una experiencia que puede realizar en solitario: la isla de Spinalonga, la iglesia de Panagia Kera, la necrópolis minoica de Armeni, la región de Sfakia, el pintoresco Loutro, la playa de Falassarna o los pueblos de Apokoronas. En Creta conviven la civilización minoica, la huella veneciana, la arquitectura religiosa bizantina, los pueblos tradicionales del interior, los paisajes litorales y una gastronomía que merece una mención aparte.