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Que ver en Zaragoza en 2 días

Zaragoza es una de las ciudades más importantes de España, capital de la provincia homónima, y, de la Comunidad Autónoma de Aragón, siendo la quinta ciudad más poblada del país como más de 650.000 habitantes, con casi 30 veces más que la segunda ciudad más poblada de la provincia, Calatayud. La ciudad, situada junto a la ribera del Ebro, cuenta con un sinfín de lugares que ver en Zaragoza, perdiéndose entre sus emblemáticos edificios como la Basílica del Pilar o la Antigua Lonja.

Por ello, para comenzar una visita por la ciudad, se recomienda realizar una visita guiada, como por ejemplo un free tour en Zaragoza con Zaragoza Tours, una de las empresas que recorre todo el casco histórico, explicando los principales monumentos de la ciudad. A partir de conocer todos los rincones imprescindibles que ver en Zaragoza, podremos realizar un resumen más específico de cada uno de ellos, como haremos en el siguiente artículo.

A continuación, vamos a presentar los lugares imprescindibles que ver en Zaragoza en 2 días. Nuestra recomendación es pasar al menos un fin de semana en la capital aragonesa, ya que, como verás en este post, son muchos los lugares que se deben visitar en nuestro viaje por tierras aragonesas.

Basílica de Nuestra Señora del Pilar

El templo de Nuestra Señora del Pilar es el principal edificio que ver en Zaragoza, siendo el lugar que atrae mayor cantidad de turistas al año a la capital aragonesa. Este templo se encuentra situado en la Plaza del Pilar, uniendo el valor artístico y arquitectónico al hecho de ser uno de los centros de peregrinación más importantes de España para la cristiandad.

La Basílica es un enorme templo barroco, tal como denotan sus vistosas torres y cúpulas cubiertas con azulejos de colores. De planta rectangular, ofrece una composición especialmente atractiva desde el margen izquierdo del río Ebro, siendo una de las estampas más conocidas de la ciudad de Zaragoza. La Basílica actual fue construida entre los Siglos XVII y XIX, con tres naves rematadas con esbeltas cúpulas y enormes bóvedas que atraviesan la parte superior del templo.

Interior de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar

El interior del templo de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza merece una mención aparte, dada la gran cantidad de detalles que deben ser explicados. Los dos espacios más importantes del templo ocupan gran parte de la nave central, siendo la capilla de la Virgen y la Capilla Mayor.

La capilla de la Virgen, diseñada por Ventura Rodríguez, ofrece una excelsa escenografía barroca, con mármoles y jaspes de inmensa belleza. De estilo barroco clasicista, el conjunto resalta por los juegos de volúmenes y curvas, con una imagen de la Virgen del Pilar de madera de unos 35 centímetros de altura, realizada por el artista Juan de la Huerta. La Virgen lleva una corona imperial que muestra en su centro una aureola de brillantes, y, a sus pies, rodeando el pilar, viste uno de los muchos mantos ofrecidos por los fieles devotos.

Por otro lado, la capilla mayor está presidida por un impresionante retablo de alabastro de Damián Forment del Siglo XVI. Uno de los detalles más significativos de este retablo es el aumento del tamaño de las figuras protagonistas de abajo hacia arriba, hasta las grandes escenas centrales del Nacimiento, la Purificación y la Asunción.

Algunos lugares más destacados del interior de la Basílica del Pilar son la bóveda del coreto, con un fresco de enorme belleza que representa la Adoración del Nombre de Dios con estilo tardobarroco. No se puede describir en un solo artículo todas las particularidades que ver en el interior de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, por lo que es recomendable utilizar la audioguía disponible en la entrada para conocer cada detalle de la construcción.

Catedral de San Salvador – La Seo de San Salvador

La catedral de Zaragoza, más conocida como la Seo, se levanta sobre el lugar que ocupo con anterioridad el templo principal del foro romano, una iglesia visigoda, y, la mezquita Mayor de época musulmana en la propia plaza del Pilar. Como vemos, ya desde la Zaragoza romana, este lugar ha sido el núcleo principal de la población de esta ciudad aragonesa. Se trata de un templo, construido tras la Reconquista de la ciudad, se amplió durante el Siglo XIV, dotándolo de mayor capacidad dadas las dimensiones de la ciudad.

El edificio es una de las construcciones más destacadas del llamado mudéjar aragonés, formando parte del Patrimonio de la Humanidad con otras iglesias y torres de este singular estilo. Este particular estilo artístico, utilizado por los musulmanes conversos que trabajaron en edificios cristianos en esta zona tras la Reconquista, dota a la catedral de un estilo propio muy diferenciado, que se puede apreciar en el llamado muro mudéjar, un bello tapiz de ladrillo hermoseado con arquerías ciegas y trazados geométricos.

Asimismo, el ábside está decorado con toques de color de cerámicas policromas superpuestas, flanqueadas con ventanales góticos y rematado por una original crestería. La torre principal, de cuatro cuerpo y chapitel, cuenta con un cuerpo inferior de piedra que se eleva en ladrillo.

Interior de la Catedral de San Salvador

Como sucede con la Basílica del Pilar, el interior de la Seo de San Salvador merece una mención aparte. Se trata de un templo de planta de salón con cinco naves flanqueadas por esbeltos pilares de finas molduras que sustentan arcos apuntados y bellas nervaduras de las bóvedas de ojivas.

El Retablo Mayor, que llena gran parte de la capilla principal del templo, está realizado sobre una magnífica estructura de madera y alabastro, concebida para que los doseles salientes, las columnas, los pináculos y el resto de elementos decorativos resalten las escenas principales de esta impresionante obra gótica del Siglo XV.

Palacio de la Aljafería

El palacio-fortaleza de la Aljafería es otro de los rincones más representativos de la capital aragonesa, y, uno de los lugares imprescindibles que ver en Zaragoza en un fin de semana. Este palacio se construyó durante el Siglo XI, durante el periodo de las taifas en la Península Ibérica, como residencia de los reyes de Zaragoza. El palacio está situado a las afueras de la ciudad, evocando el paraíso musulmán con su cinturón de jardines, huertas y acequias, y, muestra el esplendor del arte en el máximo apogeo de las taifas

Se debe destacar la torre del Trovador, edificación más antigua del conjunto, el palacio taifa principal, el palacio mudéjar de Pedro IV, y, el alcázar de los Reyes Católicos, mostrando la evolución de los espacios con el paso del tiempo. El recorrido por el impresionante conjunto de la Aljafería de Zaragoza atraviesa estancias, arcos, patios, y, un sinfín de rincones llenos de vistosa decoración afiligranada.

Bares del Tubo

Además de por el impresionante conjunto arquitectónico de la ciudad, Zaragoza es conocida por su gran ambiente nocturno, el cuál se concentra en los denominados bares del Tubo de Zaragoza. El Tubo es un entramado de calles estrechas en pleno centro de Zaragoza, contando con multitud de bares de tapeo, terrazas, y pubs.

Cada día de la semana las calles del Tubo se llenan, tanto de zaragozanos como de turistas, que desean disfrutar de la rica gastronomía de la capital de Aragón. La cantidad de sitios para elegir es inmensa, por lo que las posibilidades de descubrir un sitio nuevo cada día son prácticamente ilimitadas.

Lonja de Zaragoza

La Lonja es uno de los edificios más notables de la ciudad de Zaragoza, un edificio civil de estilo renacentista destinado a acoger los negocios de los mercaderes a partir del Siglo XVI. La planta de la Lonja es rectangular en su interior, estando formada por tres naves, separadas por columnas jónicas. Se trata por tanto de un edificio que se puede relacionar con el estilo de palacio florentino del quattrocento italiano.

Monumento nacional desde 1931, la Lonja es uno de los mejores y escasos ejemplos de la arquitectura civil del Renacimiento en España, que debe ser visualizada en el entramado de calles de la época, rodeada de palacios, y, que poco tiene que ver con el espacio actual que la rodea.

Parque Grande – José Antonio Labordeta

El Parque Grande Jose Antonio Labordeta es el parque urbano más grande la ciudad de Zaragoza, antiguamente conocido como parque de Primo de Rivera, que, tras el fallecimiento del cantautor y político Labordeta en 2010, el Ayuntamiento de la ciudad pasó a rebautizar con su nombre.

Entre los rincones más emblemáticos del parque está la estatua de «El Batallador», un enorme monumento del rey Alfonso I de Aragón, la fuente de la Princesa, o, el Jardín Botánico de Zaragoza. Entre las especies de árboles que se pueden disfrutar en los caminos que recorren el parque hay plátanos de sombra, cipreses de Portugal, álamos, palmeras o chopos, ofreciendo un espacio ideal para pasear.

Museo Pablo Serrano

El museo Pablo Serrano es un museo monográfico de la obra del escultor aragonés Pablo Serrano. Se trata de un pequeño rincón situado en el paseo de María Agustín que cuenta con una rica colección de esculturas de arte, entre las que destacan las esculturas informalistas del artista de la década de 1950.

Además, el museo cuenta con obras importantes de Juana Francés, esposa de Pablo Serrano, así como una completa colección de arte gráfico contemporáneo. También se realizan exposiciones temporales periódicamente, añadiendo diferentes obras de manera puntual para la visita.

Emoz

El Emoz, o, Escuela Museo de Origami Zaragozam es el primer y único museo de Europa dedicado a la papiroflexia, con una amplia colección en su interior. El museo se encuentra situado en la Plaza de San Agustín, en un antiguo convento, que, además de la colección permanente, muestra diferentes colecciones temporales, así como talleres para aprender el milenario arte del origami.

El recorrido por la historia del papel, y, su transformación con el plegado de las hojas, hace de este museo uno de los más variopintos que se pueda visitar en España. A pesar de no ser un lugar imprescindible que ver en Zaragoza, si que es algo completamente inusual que poca gente conoce en la capital aragonesa.

Acuario de Zaragoza

El acuario fluvial de Zaragoza, situado en uno de los antiguos pabellones utilizado de la Expo de 2008, es uno de los acuarios fluviales más importantes de Europa, contando con cinco grandes ecosistemas en su interior con una amplia diversidad de especies. Este recinto cuenta con 70 peceras, y, con más de 350 especies diferentes de la fauna fluvial del mundo, con animales de cinco ríos distintos, el Nilo, el Mekong, el Amazonas, el Murray-Darling y el río Ebro.

Uno de los lugares más impresionantes es el tanque central, con cerca de 10 metros de profundidad y casi 50 metros de longitud, es el acuario de agua dulce más grande de Europa.