La ciudad de Susa está ubicada en la costa nororiente de Túnez y es considerada como un punto turístico muy importante que ha atraído a viajeros de todo el mundo desde los cimientos de la antigua civilización fenicia. Esta ciudad portuaria ha sido testigo de eventos cruciales en la historia de la región, pues ha sido escenario de innumerables batallas, conquistas y civilizaciones que han dejado su marca en la cultura de la ciudad.

Los laberínticos callejones de la Medina de Susa transportan a los visitantes a través de los siglos, y, es en esta área, que se puede admirar la Gran Mezquita, así como también se puede explorar los coloridos zocos llenos de especias exóticas, artesanías y textiles. La gastronomía de Susa combina los sabores mediterráneos con los africanos y se torna en un aspecto importante para los locales, quienes no dudan en ofrecer sus diversos platillos que consienten el paladar.

Para sumergirse aún más en la rica cultura de la ciudad de Susa, los viajeros tienen la posibilidad de disfrutar de espectáculos de música y danza tradicional en el Centro Cultural de la ciudad, donde artistas locales cautivan con sus actuaciones llenas de energía y pasión. En este artículo hablaremos sobre los lugares imperdibles que ver en la ciudad de Susa y las cosas para hacer en esta antigua pero maravillosa ciudad africana.

Ribat di Monastir

El Ribat di Monastir, también conocido como “rábida de Monastir” es una fortaleza tunecina cuya arquitectura militar refleja la importancia estratégica que tuvo en la defensa de la ciudad frente a invasiones extranjeras debido a sus torres de vigilancia y muros fortificados. Sin embargo, más allá de su relevancia histórica, el Ribat sigue siendo un punto de interés vibrante para los turistas de hoy en día.

En la actualidad, los visitantes pueden explorar sus pasillos empedrados y subir a sus torres para disfrutar de vistas panorámicas de Susa y el Mediterráneo. Además, el Ribat alberga un museo que exhibe artefactos históricos y ofrece una fascinante visión de la vida en la ciudad a lo largo de los siglos. Para los más aventureros, algunas agencias ofrecen la posibilidad de pasar la noche en el Ribat, brindando una experiencia única de inmersión en la historia y la espiritualidad de este lugar sagrado. Ya sea explorando sus antiguas murallas o contemplando la belleza del atardecer desde sus torres, una visita al Ribat de Susa es una experiencia imperdible a la hora de visitar Túnez.  

Gran Mezquita de Susa

La Gran Mezquita de Susa fue construida en el siglo IX durante la época del Emirato Aghlabí y es un testimonio de la influencia del islam en la región, por lo que cobra suma importancia como centro de la vida religiosa y social en Túnez. Su estilo arquitectónico “aglabí” combinado con el estilo islámico, se extiende por aproximadamente 57 metros de ancho con 50 metros de largo y se divide entre un patio y una gran sala de oración. 

Con una capacidad para albergar a miles de fieles, esta mezquita ha sido un lugar de culto y un centro comunitario durante siglos, desempeñando un papel fundamental en la vida espiritual y cultural de la ciudad. Los turistas tienen la posibilidad de participar en visitas guiadas en las que explican la importancia religiosa y cultural del lugar. También es posible admirar las impresionantes obras de arte islámico que adornan sus paredes y techos. Incluso existe la posibilidad de presenciar las ceremonias religiosas que se llevan a cabo regularmente, proporcionando una experiencia auténtica de la vida religiosa en Túnez.

Museo Arqueológico de Susa

El museo arqueológico de Susa fue fundado específicamente en el año 1951, y alberga una impresionante colección de artefactos que abarcan desde la época fenicia hasta la dominación romana y árabe, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar la rica historia y cultura de Susa. Aquí se pueden apreciar una amplia gama de artefactos que incluyen cerámicas, esculturas, joyas y monedas que proporcionan una visión detallada de la vida en la antigua Susa y ratifican su reputación de centro comercial y cultural en la región mediterránea.

Además de su impresionante colección permanente, el museo también organiza exposiciones temporales y eventos especiales que profundizan en temas específicos de la historia y la arqueología de la región. Los turistas pueden participar en visitas guiadas que ofrecen una interpretación más detallada sobre las exhibiciones, así como talleres y actividades interactivas diseñadas para involucrar a personas de todas las edades en el fascinante mundo de la arqueología tunecina.

Parque Hannibal

El Parque Hannibal ofrece una amplia variedad de atracciones que van desde montañas rusas vertiginosas, hasta juegos mecánicos emocionantes, pasando por áreas temáticas que recrean escenarios históricos y legendarios de la antigua Susa. Los visitantes pueden embarcarse en emocionantes aventuras o disfrutar de espectáculos en vivo que recrean batallas épicas y escenas de la vida cotidiana en la antigua ciudad de Susa.

Además de las atracciones, el Parque Hannibal también cuenta con restaurantes temáticos, tiendas de recuerdos y áreas de descanso donde los visitantes pueden relajarse y disfrutar de deliciosas comidas y refrescos. Con su atmósfera vibrante y su amplia gama de actividades, este parque temático es el lugar perfecto para pasar un día inolvidable en familia o con amigos, convirtiéndose en una parada imprescindible durante el viaje por la ciudad de Susa.

Magic Eye 3D Museum

El Magic Eye 3D Museum fue inaugurado en el mes de octubre del año 2017 y es un destino único que ofrece a los visitantes una experiencia visual inolvidable. Este museo de arte tridimensional es una celebración del arte y la ilusión óptica, en donde es posible interactuar con increíbles pinturas y esculturas. El Magic Eye 3D Museum cuenta con una amplia colección de obras de arte tridimensional creadas por artistas locales e internacionales que logran asombrar a visitantes de todas las edades. 

Además de admirar las impresionantes obras de arte, los visitantes también tienen la oportunidad de participar en actividades interactivas que estimulan los sentidos y desafían la mente. Desde laberintos ópticos hasta salas temáticas que transforman la realidad, cada rincón del museo ofrece una nueva sorpresa y una experiencia única que garantiza risas y diversión para toda la familia, por lo que una visita a este lugar es imprescindible durante el viaje por la ciudad de Susa.