Malta es uno de los destinos más populares para trabajar o estudiar en Europa, un conjunto de pequeñas islas situado en el corazón del mar Mediterráneo que se ha convertido en una opción fascinante para aquellos que buscan un nuevo lugar para establecerse. Malta, con una rica historia que se remonta a miles de años, combina una herencia cultural impresionante con un estilo de vida moderno y vibrante. Su posición estratégica y su clima han hecho que sea un crisol de culturas, influenciado por civilizaciones que van desde los fenicios y romanos hasta los árabes y británicos.

En términos generales, cabe mencionar que Malta como país está compuesto por tres islas principales: Malta, la isla homónima y principal, así como Gozo y Comino, siendo como tal la isla de Malta la más grande y poblada. La capital, La Valeta, es una ciudad histórica y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, famosa por su arquitectura barroca, sus fortificaciones y su vibrante vida cultural. A pesar de su pequeño tamaño, Malta ofrece una sorprendente variedad de paisajes, desde playas de arena dorada y aguas cristalinas hasta colinas verdes y acantilados impresionantes. Su clima mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos suaves, la convierte en un lugar atractivo para vivir durante todo el año.

Todas estas características hacen de Malta un lugar perfecto para vivir durante una temporada, ya sea con el objetivo de estudiar, trabajar o simplemente conocer el país. Por ello, webs especializadas como GrowPro ofrecen esta guía sobre vivir en Malta, con todos los detalles necesarios sobre cómo es la vida en Malta. Por nuestra parte, haremos un breve repaso sobre las particularidades culturas, idiomáticas y de estilo de vida, recomendando también varios lugares que no perderse en cualquier viaje a Malta.

Cultura, idioma y estilo de vida

La cultura maltesa es una mezcla única de tradiciones mediterráneas y europeas, siendo por tanto bastante similar a la cultura de países como España, Italia o Grecia. Los malteses son conocidos por su hospitalidad y su fuerte sentido de comunidad, ofreciendo una calidad alta en educación, y, salarios altos en sectores como los servicios o la tecnología. Además, su clima mediterráneo, con temperaturas suaves durante todo el año, permite disfrutar de un tiempo apacible, con veranos relativamente calurosos e inviernos no demasiados fríos.

Malta tiene dos idiomas oficiales, el maltés y el inglés, siendo por tanto perfectamente posible vivir en el país hablando inglés. El maltés es una lengua semítica con influencias italianas e inglesas, mientras que el inglés se habla ampliamente, lo que facilita la integración de los visitantes y los turistas. Este bilingüismo también refleja la apertura de Malta hacia el mundo y su capacidad para acoger a personas de diversas nacionalidades.

En cuanto a la gastronomía maltesa, se trata de una de los recursos más valorados del país, combinando influencias sicilianas y árabes en platos deliciosos como el pastizzi, el fenkata y una amplia variedad de mariscos frescos. El estilo de vida en Malta en general es relajado pero bastante dinámico. Los malteses valoran el tiempo para disfrutar de las actividades al aire libre, aprovechando al máximo el buen clima que tiene la isla. Por tanto, Malta ofrece una amplia gama de actividades recreativas que disfrutar durante la estancia, desde deportes acuáticos y excursiones por la naturaleza hasta una vibrante escena cultural con teatros, museos y eventos musicales.

Lugares que no perderse al viajar a Malta

Aquellos que se decidan por viajar a Malta para vivir una temporada en el país, deben saber que durante su estancia pueden disfrutar de una gran variedad de lugares fascinantes para explorar. A continuación, vamos a descubrir cinco de los lugares más destacados de Malta, cada uno con su propio encanto y atractivo. Estos destinos no solo brindarán una visión profunda de la cultura maltesa, sino que también dejarán recuerdos inolvidables a los visitantes.

La Valeta

La Valeta, la capital de Malta, es una ciudad que se ha convertido en una joya de la arquitectura barroca, siendo declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta ciudad fue fundada en 1566 por la Orden de los Caballeros de San Juan y está repleta de historia y cultura. Entre sus calles empedradas se encuentran numerosos edificios históricos, como la concatedral de San Juan, una visita obligada por su impresionante interior decorado y por las obras maestras de Caravaggio.

Además, el palacio del Gran Maestre ofrece una visión de la rica historia de los caballeros de la orden y alberga el Parlamento de Malta. Los jardines superiores de Barrakka ofrecen vistas panorámicas del Gran Puerto y son un lugar perfecto para relajarse en la ciudad.

Mdina

Mdina, conocida como la ciudad del Silencio, es una antigua capital de Malta y uno de los lugares más evocadores de la isla. La localidad de Mdina está situada en una colina en el centro de Malta, siendo una ciudad amurallada con una historia que se remonta a más de 4.000 años atrás. Su centro histórico está formado por un laberinto de estrechas calles empedradas que serpentean a través de majestuosos palacios medievales, creando una atmósfera única que transporta a los visitantes a épocas pasadas.

Uno de los principales atractivos es la catedral de San Pablo, una llamativa iglesia barroca con una rica historia y un interior exquisitamente decorado. Además, desde las murallas de Mdina se pueden disfrutar de vistas panorámicas de la isla, haciendo que la visita sea obligatoria. La ciudad es también un centro cultural con museos interesantes, como el museo de Historia Natural y el museo de la Catedral, que alberga una colección amplia de arte sacro.

Isla de Gozo

La isla de Gozo, la segunda isla más grande del archipiélago maltés, es conocida por disponer de una belleza natural enorme y un ambiente tranquilo para realizar una excursión. A solo 30 minutos en ferry desde Malta, Gozo ofrece un escape perfecto con su paisaje rural, sus playas vírgenes y su patrimonio de sitios históricos. La ciudadela de Victoria, situada en la capital de la isla, es un punto de referencia histórico con impresionantes vistas de la zona.

Entre los sitios naturales más destacados se encuentra la llamada Ventana Azul, una formación rocosa que aunque colapsó en 2017, aún es un lugar emblemático. La playa de Ramla Bay, con su distintiva arena roja, es otro lugar perfecto de la isla, ideal para relajarse y nadar. Además, Gozo también es famosa por el templo megalítico de Ġgantija, uno de los templos más antiguos del mundo, que data de hace más de 5.500 años.

Los templos de Ħaġar Qim y Mnajdra

Los templos de Ħaġar Qim y Mnajdra son dos de los sitios arqueológicos más importantes de Malta, situados en la costa sur de la isla principal. Estos templos megalíticos, que datan de aproximadamente el año 3.600 a.C., son testimonio de la avanzada civilización prehistórica de Malta. Ħaġar Qim, descubierto en 1839, se encuentra en una colina con vistas al mar Mediterráneo y está compuesto por enormes bloques de piedra caliza. A solo 500 metros de distancia, se encuentran los templos de Mnajdra, conocidos por su alineación astronómica y su compleja estructura arquitectónica.

Ambos sitios ofrecen una fascinante visión de la vida religiosa y ceremonial de los antiguos habitantes de Malta. El centro de Visitantes de Ħaġar Qim proporciona una comprensión más profunda de estos monumentos con exhibiciones interactivas e incluso una película en 4D. Visitar estos templos es una experiencia que conecta a los visitantes con el pasado remoto de la humanidad y resalta la rica herencia cultural de Malta.

Marsaxlokk

Marsaxlokk es un pintoresco pueblo pesquero en el sureste de Malta, conocido por su vibrante mercado de pescado y sus coloridos luzzu, tradicionales barcos malteses pintados en brillantes tonos de rojo, azul y amarillo. Este encantador puerto ofrece una mirada auténtica a la vida local y es famoso por su mercado dominical, donde se venden pescados frescos, mariscos y una variedad de productos locales.

Pasear por el puerto permite disfrutar de la vista de los luzzu balanceándose suavemente en el agua, cada uno adornado con el ojo de Osiris, que se cree protege a los pescadores del mal. Marsaxlokk es también un excelente lugar para degustar la gastronomía maltesa, con numerosos restaurantes que sirven pescado fresco y platos tradicionales malteses. Además, las aguas cristalinas de la cercana Bahía de San Pedro son perfectas para nadar y hacer snorkel.